[Noticia] Hemos jugado a (X)… Hurry’cup!

 

El otro día me hice con un ejemplar de Hurry’cup!, el juego de carreras de coches de época, e inmediatamente montamos una partida para probarlo. Y es que creo que pocos juegos crean un ambiente tan competitivo como los de carreras.

Hurry’cup! es un juego mucho más ligero que otros de carreras como Formula D o Bolide. Partiendo de un tablero modular, configuraremos un recorrido diferente en cada partida. En estas losetas colocaremos unas fichas de bonus (¡ojo, que hay una de malus!) y encontraremos unos indicadores de límite de velocidad para cada tramo.

Estos límites de velocidad nos indican el valor máximo que debemos sumar en una tirada de dos dados: el acelerador, dado que tiraremos cada uno, y el depósito, dado que elegiremos de una tirada común con todos los dados. El problema radica en que no podemos elegir el dado que queramos, si no que una vez revelados los resultados tenemos que ser el más rápido en coger el muñequito del mismo color que el dado que nos interesa (en el más puro estilo Fantasma Blitz). Es decir: un jugador tira todos los dados de depósito con un cubilete y, a la cuenta de 1-2-3, lo levanta. Todos los jugadores esperan con una mano a la espalda y, en cuanto se levanta el cubilete, eligen el dado con el resultado más conveniente e intentan ser el primero en coger el peón del mismo color.

Este dado no solo va a afectar al límite de velocidad, sino que nos indicará el número de casillas que podremos mover si no nos pasamos, por lo que hemos de buscar el punto dulce entre un resultado no muy alto para no exceder del límite pero que al mismo tiempo nos permita avanzar el máximo.

Además, contaremos con tres fichas de acción iguales para todos que son el verdadero motor del juego junto con las de bonus. A nosotros se nos atascó un poco hasta que empezamos a usarlas y el hecho de poder jugarlas una sola vez en la partida hace que elegir el momento ideal marque una diferencia importante.

La verdad que la primera partida nos dejó un poco a medias , porque cuando le empezábamos a coger el punto se acabó. Pero creo que es un juego que puede deparar muchas risas gracias a su componente de habilidad y el espíritu 100% competitivo.

¡Hasta pronto!